Esperando a Candela

Esperando a Candela

El amor de ambos unidos en un mismo latido.

Aún sin poder ver el rostro del que próximamente será tu hijo, ya decides quererlo. Y que le digan a una madre si hay mayor amor que ese, que sin tocarlo ya eres capaz de imaginar su cara, te imaginas los lugares a los que acudiras con el cuando nazca o simplemente  imaginas en tu mente cómo le quedarán los miles de vestidos de la talla más pequeña que le esperan en su nuevo cuarto ya pintado con los colores característicos de los bebés.

Sin duda para nosotros no hay nada más bonito que fotografiar cada una de las facciones del bebé,  y sobre todo ver en los rostros de sus padres ese amor que les caracteriza.  No hay nada mejor que ver como tan sólo  el olor de la madre consigue tranquilizar al pequeño o como su padre le besa la nariz y las cámaras capturan para siempre esa instantánea.

Solos conscientes de la responsabilidad que nos confieren las familias en este trabajo,  y es por eso por lo que tratamos de ser lo más delicados con los pequeños,  y lo más tradicionales posibles en cuanto a la fotografía. Siguiendo así una línea que nos caracteriza y no diferencia del resto de fotógrafos. Así pues, quiero darle las gracias a todos los que confían en nuestros trabajo para que así podamos seguir construyendo los recuerdos que hoy se hayan en los álbumes para siempre.

Como la mujer embarazada que hoy nos muestra su enorme barriga en la que se encuentra su futuro bebé al cual ya es capaz de amar sin verlo. Sin duda, dos es el número perfecto, y ellos son todo lo que nuestros objetivos estaban dispuestos a capturar. Y qué sin quererlo la madre mostraba su sonrisa y la de su bebé,  al cual aún no hemos logrado ver pero que ella si se imagina.